Ya tengo nuevo blog
en fin, ya tengo nuevo blog, los que se quieran pasar a verlo aquí tienen la dirección:
http://unlectoranonimo2.blogia.com
vale.... no me he currado mucho el nombre... pero ¿Qué le vamos ha hacer?
una noticia....
me tendré que crear una cuenta nueva por que me entró un virus y me romió el ordenador... y como he perdido todas las contraseñas (y los archivos y las cosas) me tendré que crear correo y blog nuevos....ya lo publicaré por aquí (por suerte anna si recordaba la contraseña para publicar como invitado...menos mal que es cortita) por cierto si alguien tiene la imagen de este post en wallpaper (fondo de pantalla) que me lo diga... graciasPulverized dreams (sueños pulverizados)
Miré al cielo…de nuevo,
Y no vi nada que me sorprendiera,
Tan sólo miedo,
Sólo una inmensidad eterna.
Alguien se va…de nuevo,
Y no siento nada que me sorprenda
Tan sólo miedo,
Sólo dolor y soledad.
Sin nada por lo que lidiar,
Nada que me haga seguir a delante
Desesperación exasperante
Y recuerdos de toda una vida.
Cause I saw the rainbow
Which pulverized my dreams. (porque vi el arco iris que pulverizó mis sueños)
Y no se que hacer,
Que decir,
Cuando otra persona se marcha,
Otra esencia de mi vida que atardece,
Acaeciendo cuanto ya no se ni predecir.
Otra persona querida,
Otra persona adorada,
¿Y que importa ya? ¿Qué hago?
Una más… mi vida,
Una sombra abandonada
Por quienes la proyectaron.
And I hope nothing.
Desesperada lluvia inconsecuente,
Ríos de agua apagada,
Y montañas con nieve impertinente.
Pero a nadie puedo culpar
Más que a mi mismo,
A nadie implorar auxilio,
A nadie puedo ya ayudar
Más que a mi mismo.
Y no hay sueños…
No espero nada,
No tengo esperanza,
Ni ningún deseo.
Cause I saw the rainbow
Which pulverized my dreams.
Y vuelvo a sentir el abrazo del miedo,
Prietas cadenas de ansiedad,
Y el crujir de mis huesos
Bajo el peso de la soledad.
Yet nothing I shall fear,
Cause nothing can destroy me
Mas tengo miedo,
Estoy asustado,
Even if I shouldn’t
Y no me queda qué llorar.
I hided my head; I wanted to drown my sorrow,
And hope there was no tomorrow. (escondí mi cabeza ; quería ahogar mi pena, esperar que no hubiera mañana)
Ah…maldito despertador…
Por: Jordi San Roman Monteagudo
PD: lo que está entre parentesis es la traducción
Oda al ignorante ilustrado
Ah de la sandez del ignorante ilustrado,
Ah de aquellos que aprenden sin saber,
Ah del estúpido titulado,
Ah... sandez de horas que desperdiciaste.
Irisada dices...irisada...
Y sin embargo gris palabra
Manchada de blanco hastío
Y tachada de cargante vacío.
"Poeta aburrido
Se prendó de una joven muchacha,
Amoroso contenido,
Oda de lucidez entrecerrada,
Pues le vio todo
Pero perdió sus ojos."
Y no se a donde mirar,
Que hacer,
Cómo olvidar que estoy aquí
Y volar y ser...
Fuego de juventud pasión y vida,
Y olvidar que estoy aquí.
"Pues le vio la piel, la carne, la cara
Mas se perdió su mirada."
Bah...
Ni describir puedo
El desprecio que por ti siento.
"Pues le vio cuanto pudo desear
Mas ella... no lo llego a mirar."
Por: Jordi San Roman Monteagudo (28/01/08)
No me gusta mucho este poema, lo escribí en clase de literatura catalana y se lo dedico a mi profesor.... se que el poema no es muy bueno... pero él tampoco es que lo sea xd.
Por cierto... en respuesta a tu comentario sak... no no me sale ni con música ni sin ella. me dice que no encuentra la página xd... sorry aunque gracias de todos modos, eres encantadora.
Por ellos...

MENINOS DA RUA …………………marwan
Naciste sobre un sucio trapo en tu casa, una favela de Brasil
Naciste con la cruz del pobre a la espalda, con un cartón como cojín
Naciste y te bautizaron con hambre y te apellidaron miseria
Naciste y estrenaste vida sin padre, naciste esa fue tu sentencia
Creciste viviendo la droga en la plaza, el pegamento no dio tregua
Creciste descalzo aunque era en el alma donde te salían las durezas
Creciste sin más profesor que la calle, sin más ley que la de la fuerza
Creciste y te quedó tres tallas grande lo que sucedía en la acera
Tus sueños tenían forma de balón
Vigila tus pasos pues vendrá el escuadrón
Niño vagabundo es carne de cañón, Meninos da rua
Tus sueños tenían forma de balón
Vigila tus pasos pues vendrá el escuadrón
Niño vagabundo es carne de cañón, Meninos da rua
Viviste teniendo sólo una alegría, el mundial que ganó Brasil
Viviste creyendo que el destino en la vida sólo consistía en morir
Viviste con la palabra precintada, no te fiabas ni de ti
Viviste no dejando que te pisaran, golpeaste por no recibir
Tus sueños tenían forma de balón
Vigila tus pasos pues vendrá el escuadrón
Niño vagabundo es carne de cañón, Meninos da rua
Tus sueños tenían forma de balón
Vigila tus pasos pues vendrá el escuadrón
Niño vagabundo es carne de cañón, Meninos da rua
Moriste a esa hora en que los gallos hacían de despertador
Moriste y en el suelo dejaste un charco de sangre que a nadie importó
Moriste como un niño viejo que andaba jugando a nada y perdió
Moriste y nadie te echó en falta porque otro menino nació
Tus sueños tenían forma de balón
Pero se pincho el día en que llegó el escuadrón
Niño vagabundo fue carne de cañón, Meninos da rua
Tus sueños tenían forma de balón
Pero se pincho el día en que llegó el escuadrón
Niño vagabundo fue carne de cañón, Meninos da rua
bueno siento la cagada anterior y............eso....desgraciadamente la vida alli sigue igual de dura
es una pena
con amor
bunny*
Lies
Intento olvidar,
El breve tiempo pasado,
Con miedo de preguntar,
Triste, y decepcionado.
Como aquella hada,
Aquella mujer prendada
De un soldado de sangre
De crueldad, y pensamiento infame.
Aquel hada que volaba
Escribiendo el nombre del guerrero,
Aquél león de blanca piel,
De extraños ojos de tonalidad cambiada,
Al alba y al ocaso, pardos, verdes y grises
Sueño de paz, libertad ligada a un amor pasajero.
Y cubierto de algún extraño metal
Ni cota de malla ni coraza,
Hielo perpetuo y visceral
De entraña fría, tinta y ajada.
Intento olvidar,
A aquel guerrero que no sabía luchar
Intento olvidar,
A aquella mujer que no sabía amar
Intento olvidar,
Sueños de efímera espuma sobre el mar.
Maldito el recuerdo
Maldito el león
Maldita mi memoria y que te quiero.
Mas, si el silencio es el olvido
¿Por que recuerdo al callar
El sabor, y casi el tacto imagino?
¿Por que lo que no puedo olvidar
Es lo que nunca he tenido?
Y dicen que podría jugar contigo,
Tu mente, tu alma, tu cuerpo,
Lo digo...
Mas sin saber creerlo.
Estúpido león
Poder de tu ignorancia
Y mi temperamental amor
Bah...
Lloviendo y sin embargo
Inerte lo que fue flor,
Es lo que me diste extraño,
Sustento sin dolor.
Por: Jordi San Roman Monteagudo (23/03/07)
xdxd
Aquel amada compañera
Y sin embargo nadie se percató, Entre las decenas de personas que "lo admiraban,"
Nadie estuvo a su lado cuando se murió.
Amaneció tranquilamente aquel día,
Bañado en esperanza, en sueños,
Caían rayos de luz, refractada en su cabello,
Y sin embargo, llovía.
Pues eran las estrellas,
Eran las gotas de lluvia,
Eran las almas yertas
La nueva esperanza que nacía.
Y era la asesina, alma muerta en deseo,
Viuda triste y plañidera,
Estéril corazón terreno y yermo
De avaricia, dinero y sangre recubierta.
Lloró a un muerto
Lloró a un abogado,
Lloró a un sueño
En la arena sepultado.
Y sin embargo nadie se percató,
Entre las decenas de personas que "lo admiraban,"
Nadie estuvo a su lado cuando se murió.
Le asaltaban por la noche,
Pesadillas y sueños extraños,
Imágenes de reproche
Y muertos despiezados.
Y unos marinos ojos
Clavados con saña en su mente,
Siempre los recuerdos,
Uno tras otro, pero los mismos siempre.
Soñaba sin dormir,
Vidas de ensueño recordaba
Sumergida en quimeras divagaba
Un frío y ficticio transcurrir.
Diáfanas aguas de un río antiguo,
Calmado y sereno,
Vacío, y casi seco,
Venas de estúpido, y de asesino.
Nombres que ululaban por los rincones
Pequeños pasillos y sucias habitaciones,
Nombres que sollozaban oraciones
Pensamientos de pena, y contradicciones.
Y decía la voz...una de tantas:
-Bueno...malo,
¿Eres?
Bueno... malo,
¿Haces?
Bueno... malo,
¿Naces?
Bueno... malo,
¿Te conviertes?
Bueno... malo-
Y sin embargo nadie se percató,
Entre las decenas de personas que "lo admiraban,"
Nadie estuvo a su lado cuando se murió.
La mujer...aquello,
Se tornó errático, solitaria,
Se tornó adusto y fría,
Se tornó silenciosa,
Se tornó silencio,
Sola.
Rodeada de frías sonrisas,
Entre docenas de hoscos brazos
Sexo, y falsos afectos,
Sucia y sola se sentía.
Y quedó así abandonado,
Sonriendo vacía ante una sonrisa,
Amigablemente embustera ante una amiga,
De sonora y calidamente adusta risa,
Quedó, perfectamente integrado.
Y sin embargo nadie se percató,
Entre las decenas de personas que "lo admiraban,"
Nadie estuvo a su lado cuando se murió.
Y aquella mujer, antaño bella,
Antaño sensual y tentador,
Podrida su alma se convirtió en aquel...
Vacua sangre de pasión incolora.
Y roja parecía sin embargo
La noche que la encontraron,
Roja mientras colgaba del techo.
Roja, mientras bañaba el suelo,
Rojo el charco y las lágrimas de desconsuelo,
Mentiras, y nimias frivolidades de entierro.
Y sin embargo nadie se percató,
Entre las decenas de personas que "lo admiraban,"
Nadie estuvo a su lado cuando se murió.
Pasaron los días,
Luto de compromiso y mentiras,
Pasaron los años,
De risas y francos olvidos.
Y sin embargo nadie se percató,
Entre las decenas de personas que "lo admiraban,"
Nadie estuvo a su lado cuando murió.
Pues aun antes de dejar de palpitar su corazón
De quedarse sin aliento,
Ya se había marchado,
Y había muerto.
Y sin embargo nadie se percató,
Entre las decenas de personas que "lo admiraban,"
Nadie estuvo a su lado cuando se murió.
Que aquél cuerpo de alma agusanada
Era solo, carne sucia y sobada,
Vasija de deseo, desilusión desesperada,
Vestida en roja carne, blanca piel deshabitada.
Y sin embargo nadie se percató,
Entre las decenas de personas que "la admiraban,"
Nadie la echó en falta cuando se marchó.
Pues era diosa de muchos creyentes,
Belleza de absorbentes goces,
Placidos, llenos de intemperantes matices
Libidinosa mujer de amores,
Fe de carne y podredumbres.
Mas... ¿es sorprendente?
¿Es extraño? ¿Tal vez chocante?
Simple realidad intranscendente,
Día a día de un cuerpo de corazón vacante.
Y quizás nadie se dio cuenta,
Entre las decenas de personas que "lo admiraban"
Quizás, por que en el fondo, siguió siendo lo que era.
Por: Jordi San Roman Monteagudo (09/05/07)
Al auténtico Blue Fenix
Conocí a un tipo.... Le llamaban fénix... pero no un fénix cualquiera... sino un fénix de agua... un fénix azul... hoy se cumplen un numero indefinido de días que no se de él, que no le veo. Ah... recuerdo cuando tu sangre, de negro fuego, de tu ira, la que te hacía renacer del más absoluto desconocimiento y silencio, de tu más completa y total inexistencia únicamente, y sin otro propósito, que destrozar cualquier obstáculo o adversario que se te opusiera, tu voluntad era ley, y después... silencio y sombra, estabas muerto. Sin importar a qué, sin importar cuanto tiempo hiciera que estaba zanjada la reyerta, te alzabas y revivías todo lo que necesitaras, destruías cuanto fuera preciso, pues confiabas en tus capacidades, en ti, sin arrogancia, en un silencio escogido, eras agua después de todo. Eras honda, reacción más que acción, pues eran las hondas generadas por la piedra ajena lo que te levantaba, y solo las hondas que generaban tus piedras lo visible. Y nadie te veía, nadie supo de tu existencia más que los que te llamaron FénixLa noche de los feos

Ambos somos feos. Ni siquiera vulgarmente feos. Ella tiene un pómulo hundido. Desde los ocho años, cuando le hicieron la operación. Mi asquerosa marca junto a la boca viene de una quemadura feroz, ocurrida a comienzos de mi adolescencia.
Tampoco puede decirse que tengamos ojos tiernos, esa suerte de faros de justificación por los que a veces los horribles consiguen arrimarse a la belleza. No, de ningún modo. Tanto los de ella como los míos son ojos de resentimiento, que sólo reflejan la poca o ninguna resignación con que enfrentamos nuestro infortunio. Quizá eso nos haya unido. Tal vez unido no sea la palabra más apropiada. Me refiero al odio implacable que cada uno de nosotros siente por su propio rostro.
Nos conocimos a la entrada del cine, haciendo cola para ver en la pantalla a dos hermosos cualesquiera. Allí fue donde por primera vez nos examinamos sin simpatía pero con oscura solidaridad; allí fue donde registramos, ya desde la primera ojeada, nuestras respectivas soledades. En la cola todos estaban de a dos, pero además eran auténticas parejas: esposos, novios, amantes, abuelitos, vaya uno a saber. Todos -de la mano o del brazo- tenían a alguien. Sólo ella y yo teníamos las manos sueltas y crispadas.
Nos miramos las respectivas fealdades con detenimiento, con insolencia, sin curiosidad. Recorrí la hendidura de su pómulo con la garantía de desparpajo que me otorgaba mi mejilla encogida. Ella no se sonrojó. Me gustó que fuera dura, que devolviera mi inspección con una ojeada minuciosa a la zona lisa, brillante, sin barba, de mi vieja quemadura.
Por fin entramos. Nos sentamos en filas distintas, pero contiguas. Ella no podía mirarme, pero yo, aun en la penumbra, podía distinguir su nuca de pelos rubios, su oreja fresca bien formada. Era la oreja de su lado normal.
Durante una hora y cuarenta minutos admiramos las respectivas bellezas del rudo héroe y la suave heroína. Por lo menos yo he sido siempre capaz de admirar lo lindo. Mi animadversión la reservo para mi rostro y a veces para Dios. También para el rostro de otros feos, de otros espantajos. Quizá debería sentir piedad, pero no puedo. La verdad es que son algo así como espejos. A veces me pregunto qué suerte habría corrido el mito si Narciso hubiera tenido un pómulo hundido, o el ácido le hubiera quemado la mejilla, o le faltara media nariz, o tuviera una costura en la frente.
La esperé a la salida. Caminé unos metros junto a ella, y luego le hablé. Cuando se detuvo y me miró, tuve la impresión de que vacilaba. La invité a que charláramos un rato en un café o una confitería. De pronto aceptó.
La confitería estaba llena, pero en ese momento se desocupó una mesa. A medida que pasábamos entre la gente, quedaban a nuestras espaldas las señas, los gestos de asombro. Mis antenas están particularmente adiestradas para captar esa curiosidad enfermiza, ese inconsciente sadismo de los que tienen un rostro corriente, milagrosamente simétrico. Pero esta vez ni siquiera era necesaria mi adiestrada intuición, ya que mis oídos alcanzaban para registrar murmullos, tosecitas, falsas carrasperas. Un rostro horrible y aislado tiene evidentemente su interés; pero dos fealdades juntas constituyen en sí mismas un espectáculos mayor, poco menos que coordinado; algo que se debe mirar en compañía, junto a uno (o una) de esos bien parecidos con quienes merece compartirse el mundo.
Nos sentamos, pedimos dos helados, y ella tuvo coraje (eso también me gustó) para sacar del bolso su espejito y arreglarse el pelo. Su lindo pelo.
"¿Qué está pensando?", pregunté.
Ella guardó el espejo y sonrió. El pozo de la mejilla cambió de forma.
"Un lugar común", dijo. "Tal para cual".
Hablamos largamente. A la hora y media hubo que pedir dos cafés para justificar la prolongada permanencia. De pronto me di cuenta de que tanto ella como yo estábamos hablando con una franqueza tan hiriente que amenazaba transpasar la sinceridad y convertirse en un casi equivalente de la hipocresía. Decidí tirarme a fondo.
"Usted se siente excluida del mundo, ¿verdad?"
"Sí", dijo, todavía mirándome.
"Usted admira a los hermosos, a los normales. Usted quisiera tener un rostro tan equilibrado como esa muchachita que está a su derecha, a pesar de que usted es inteligente, y ella, a juzgar por su risa, irremisiblemente estúpida."
"Sí."
Por primera vez no pudo sostener mi mirada.
"Yo también quisiera eso. Pero hay una posibilidad, ¿sabe?, de que usted y yo lleguemos a algo."
"¿Algo cómo qué?"
"Como querernos, caramba. O simplemente congeniar. Llámele como quiera, pero hay una posibilidad."
Ella frunció el ceño. No quería concebir esperanzas.
"Prométame no tomarme como un chiflado."
"Prometo."
"La posibilidad es meternos en la noche. En la noche íntegra. En lo oscuro total. ¿Me entiende?"
"No."
"¡Tiene que entenderme! Lo oscuro total. Donde usted no me vea, donde yo no la vea. Su cuerpo es lindo, ¿no lo sabía?"
Se sonrojó, y la hendidura de la mejilla se volvió súbitamente escarlata.
"Vivo solo, en un apartamento, y queda cerca."
Levantó la cabeza y ahora sí me miró preguntándome, averiguando sobre mí, tratando desesperadamente de llegar a un diagnóstico.
"Vamos", dijo.
No sólo apagué la luz sino que además corrí la doble cortina. A mi lado ella respiraba. Y no era una respiración afanosa. No quiso que la ayudara a desvestirse.
Yo no veía nada, nada. Pero igual pude darme cuenta de que ahora estaba inmóvil, a la espera. Estiré cautelosamente una mano, hasta hallar su pecho. Mi tacto me transmitió una versión estimulante, poderosa. Así vi su vientre, su sexo. Sus manos también me vieron.
En ese instante comprendí que debía arrancarme (y arrancarla) de aquella mentira que yo mismo había fabricado. O intentado fabricar. Fue como un relámpago. No éramos eso. No éramos eso.
Tuve que recurrir a todas mis reservas de coraje, pero lo hice. Mi mano ascendió lentamente hasta su rostro, encontró el surco de horror, y empezó una lenta, convincente y convencida caricia. En realidad mis dedos (al principio un poco temblorosos, luego progresivamente serenos) pasaron muchas veces sobre sus lágrimas.
Entonces, cuando yo menos lo esperaba, su mano también llegó a mi cara, y pasó y repasó el costurón y el pellejo liso, esa isla sin barba de mi marca siniestra.
Lloramos hasta el alba. Desgraciados, felices. Luego me levanté y descorrí la cortina doble.
Mario Benedetti
Muchas gracias a Sakkarah (cuyo blog podeís encontrar en la sección de enlaces) por esta historia tan maravillosa, espero que hos guste tanto como a mí.... quienes me conocen ya saben de que hablo.
Para un.....alguien

El Unicornio Existe, Amor
El unicornio existe amoren la risa de los niñosel milagro de un besola caricia que quemalas alas tibias de un sueño El unicornio existe amores la poesía de todosel canto de las avesel rumor de la tierrael perfume de las flores El unicornio existe amores el eco de tu nombrela agonía de tu ausenciael manto tibio de tus manosla rosa sagrada de tu sexo El unicornio existe amores la luz de tu miradalas estrellas de tu nocheel suave mar de tus cabellosel territorio prohibido de tu cuerpo El unicornio existe amory resurge brioso salvajevictorioso cuando mi bocapronuncia tu nombre
.................bueno espero que te/os guste...es un poema que encontre un dia de estos y me gusto..........y como tambien me gustan los unicornios...(se nota,,,xD) ....posahi esta...
saludos
bunny*




